El Campeonato de Cantabria de Rallysprint vivió este sábado una nueva cita con la celebración del IX Rallysprint de Reocín, que volvió a reunir a cerca de un centenar de equipos y a miles de aficionados repartidos por los tramo de Helguera y Reocín. Las cuatro especiales disputadas ofrecieron un gran espectáculo, con un ritmo altísimo desde el primer metro y una igualdad máxima en prácticamente todas las categorías.
Aarón Zorrilla y Carolina Abascal volvieron a demostrar el gran ritmo que tienen y desde los primeros kilómetros encontraron un ritmo muy competitivo con su Renault Mégane, situándose entre los mejores equipos de dos ruedas motrices y llegando al ecuador de la prueba como líderes de la Copa 2RM, con serias opciones de luchar por la victoria. Pero la fortuna cambió en el tercer tramo, cuando un ligero toque contra una piedra dañó el puente trasero y les hizo perder más de veinte segundos, además de poner en serio peligro su continuidad en carrera. El gran trabajo realizado por el equipo de asistencia permitió reparar el coche a tiempo para afrontar la última especial, donde volvieron a marcar un ritmo muy competitivo y consiguieron alcanzar la meta. Un resultado que no hace justicia al rally que estaban realizando, pero que demuestra la capacidad del equipo para sobreponerse a las adversidades y seguir sumando importantes puntos para el campeonato.

Si hubo un equipo que salió especialmente reforzado de Reocín fue el formado por Rafa Cosío y Pablo Frías. Después de varias pruebas trabajando intensamente en la puesta a punto de su 205, en esta ocasión llegó por fin la recompensa. El pequeño Peugeot respondió a la perfección durante toda la jornada, permitiendo a la pareja mantener un ritmo muy competitivo desde el primer tramo. El esfuerzo tuvo su premio con una brillante tercera posición en la Clase 2, una de las categorías más competidas del Campeonato de Cantabria. Un resultado de enorme valor que confirma la evolución tanto del equipo como del vehículo y que les permite consolidarse en la segunda posición del Campeonato de Cantabria de Clase 2 tras la disputa de las cinco primeras pruebas del certamen.

Raúl Jiménez, acompañado en esta ocasión por Álvaro Calera, llegaba al Rallysprint de Reocín con muchas ganas de firmar un buen resultado. Desde los primeros compases de la prueba, el equipo demostró un ritmo muy competitivo. Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de contratiempos y una penalización de treinta segundos recibida antes del inicio del dia, obligó al equipo a remar desde el primer tramo y, ya en carrera, unos problemas de frenos en el Peugeot 106 les impidieron exprimir todo su potencial. A pesar de ello, Raúl y Álvaro no bajaron los brazos en ningún momento, alcanzando la meta tras superar todas las dificultades de una prueba especialmente exigente.

Si hay un piloto que parece haberle cogido el gusto a competir en Cantabria, ese es Antxon Jauregui. Tras hacer disfrutar a los aficionados hace apenas unas semanas en la Subida a Alisas, el piloto vasco volvió a convertirse en uno de los grandes protagonistas del apartado más espectacular del rally. Junto a Javier Trigueros, volvió a sacar todo el carácter de su espectacular BMW E30, La pareja volvió a demostrar que el automovilismo también se vive desde la pasión y el espectáculo, recibiendo el reconocimiento y los aplausos de los aficionados en cada una de sus pasadas.

La cara más amarga de la jornada la protagonizaron Fernando Prada y Eneritz Urzuriaga. La pareja estaba completando una actuación de altísimo nivel al volante del BMW M3 E36, manteniendo un ritmo extraordinario desde el primer tramo y confirmando, una vez más, que Fernando sigue siendo uno de los pilotos más rápidos del campeonato cuando todo acompaña. Antes de afrontar la última especial, Fernando lideraba la Copa de Propulsión y la Clase 5, además de ocupar una posición de privilegio en la clasificación absoluta. Pero cuando todo apuntaba a un gran resultado, la mecánica volvió a cruzarse en su camino. La rotura de un trapecio en el último tramo provocó una salida de carretera que puso punto final a un rally que tenían perfectamente encarrilado.

Con Reocín ya en el recuerdo, la Escudería RallyON continúa mirando al futuro con optimismo. La temporada llega prácticamente al ecuador y los resultados obtenidos durante esta primera parte del campeonato reflejan el crecimiento de unos equipos que siguen trabajando con ilusión, esfuerzo y constancia. La próxima cita volverá a ser una nueva oportunidad para seguir disfrutando del automovilismo y continuar defendiendo los colores de la escudería en las carreteras de Cantabria.
